
Diversidad de cetáceos de Espírito Santo
El patrón de uso del área de estudio por cada una de las especies se describe en Tabela 1, utilizando como referencia los datos registrados hasta enero de 2020 en el Sistema de Monitoreo de Mamíferos Marinos – SIMMAM (sistema de información geográfica que recopila y almacena información sobre avistamientos, capturas accidentales y varamientos de mamíferos acuáticos) y también los datos proporcionados por el Sistema de Información de Monitoreo de la Biota Acuática – SIMBA. La información sobre el estado de amenaza se obtuvo a través de la plataforma digital The IUCN Red List of Threatened Species (IUCN, 2020); del Libro Rojo de la Fauna Brasileña Amenazada de Extinción – Volumen II – Mamíferos (Ordenanza MMA 444/2014); y de la Lista CITES (UNEP-WCMC, 2020), referente a la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres. La ubicación de los registros de las especies se basó en la Guía Ilustrada de Identificación de Cetáceos y Sirenios de Brasil (ICMBio, 2019) y en artículos de relevante interés científico. Además de esta información actualizada, también se utilizaron como referencia el Plan Nacional para la Conservación de los Mamíferos Acuáticos – Pequeños Cetáceos (ICMBio, 2011a) y el Plan Nacional para la Conservación de los Mamíferos Acuáticos – Grandes Cetáceos y Pinnípedos (ICMBio, 2011b; ICMBio, en prensa).
Para Espírito Santo, hasta el momento de este estudio, se registraron 21 espécies de cetáceos: 6 pertenecientes a Superfamília Mysticeti, de las familias Balaenopteridae (Balaenoptera borealis, Balaenoptera edeni, Balaenoptera bonaerensis, Balaenoptera acutorostrata, Megaptera novaeangliae) y Balaenidae (Eubalaena australis); 15 pertenecientes a Superfamília Odontoceti, distribuidas en las familias: Physeteridae (Physeter macrocephalus), Kogiidae (Kogia breviceps), Ziphiidae (Ziphius cavirostris), Pontoporiidae (Pontoporia blainvillei), Delphinidae (Orcinus orca, Globicephala macrorhynchus, Pseudorca crassidens, Feresa attenuata, Peponocephala electra, Sotalia guianensis, Steno bredanensis, Grampus griseus, Tursiops truncatus, Stenella frontalis, Stenella longirostris).
Tabla 1: Especies de cetáceos registradas en Espírito Santo, con su presencia, distribución y categorías de amenaza.
NOME CIENTÍFICO (SIMMAM, 2020) | NOME POPULAR (SIMMAM, 2020) | OCORRÊNCIA (ICMBio, 2011a, 2011b) | DISTRIBUIÇÃO (ICMBio, 2011a, 2011b) | STATUS (CITES, 2019) | STATUS (IUCN, 2020) | STATUS (MMA, 2014) |
|---|---|---|---|---|---|---|
Ziphius cavirostris | Baleia-bicuda-de-
Cuvier
| RARO | COSTEIRA
OCEÂNICA | APÊNDICE II | POUCO PREOCUPANTE | NÃO
CONSTA
|
Tursiops truncatus | Golfinho-nariz-de-
garrafa | ANUAL | COSTEIRA
OCEÂNICA | APÊNDICE II | POUCO PREOCUPANTE | NÃO CONSTA |
Steno bredanensis | Golfinho-de-dentes-
rugosos | ANUAL | COSTEIRA
OCEÂNICA | APÊNDICE II | POUCO PREOCUPANTE | NÃO CONSTA |
Stenella longirostris | Golfinho-rotador | ANUAL | COSTEIRA
OCEÂNICA | APÊNDICE II | POUCO PREOCUPANTE | NÃO CONSTA |
Stenella frontalis | Golfinho-pintado-do-
atlântico | ANUAL | COSTEIRA
OCEÂNICA | APÊNDICE II | POUCO PREOCUPANTE | NÃO CONSTA |
Sotalia guianensis | Boto-cinza | ANUAL
ENDÊMICO | COSTEIRA | APÊNDICE I | QUASE AMEAÇADA | VULNERÁVEL |
Pseudorca crassidens | Falsa-orca | ANUAL | OCEÂNICA | APÊNDICE II | QUASE AMEAÇADA | NÃO CONSTA
|
Pontoporia blainvillei | Toninha | ANUAL
ENDÊMICO | COSTEIRA | APÊNDICE II | VULNERÁVEL | CRITICAMENTE EM PERIGO |
Physeter macrocephalus | Cachalote | ANUAL | OCEÂNICA | APÊNDICE I | VULNERÁVEL | NÃO
CONSTA
|
Peponocephala electra | Golfinho-cabeça-de-
melão | ANUAL | OCEÂNICA | APÊNDICE II | POUCO PREOCUPANTE | VULNERÁVEL |
Orcinus orca | Orca | ANUAL | COSTEIRA
OCEÂNICA | APÊNDICE II | DEFICIENTE EM DADOS | NÃO CONSTA |
Megaptera novaeangliae | Baleia-jubarte | SAZONAL | COSTEIRA
OCEÂNICA | APÊNDICE I | POUCO PREOCUPANTE | NÃO CONSTA |
Kogia breviceps | Cachalote-pigmeu | ANUAL | OCEÂNICA | APÊNDICE II | DEFICIENTE EM DADOS | NÃO CONSTA |
Grampus griseus | Golfinho-de-Risso | ANUAL | COSTEIRA
OCEÂNICA | APÊNDICE II | POUCO PREOCUPANTE | NÃO CONSTA |
Globicephala macrorhynchus | Baleia-piloto-de-
peitorais-curtas | ANUAL | OCEÂNICA | APÊNDICE II | POUCO PREOCUPANTE | NÃO CONSTA |
Feresa attenuata | Orca-pigméia | ANUAL | OCEÂNICA | APÊNDICE II | POUCO PREOCUPANTE | NÃO CONSTA |
Eubalaena australis | Baleia-franca-do-sul | SAZONAL | COSTEIRA | APÊNDICE I | POUCO PREOCUPANTE | EM PERIGO
|
Balaenoptera edeni | Baleia-de-Bryde | ANUAL | COSTEIRA | APÊNDICE I | POUCO PREOCUPANTE | NÃO CONSTA |
Balaenoptera borealis | Baleia-sei | ANUAL | OCEÂNICA | APÊNDICE I | EM PERIGO | EM PERIGO
|
Balaenoptera acutorostrata | Baleia-minke-anã | SAZONAL
ANUAL | COSTEIRA | APÊNDICE I e II | POUCO PREOCUPANTE | NÃO CONSTA |
Balaenoptera bonaerensis | Baleia-minke-antártica | SAZONAL
ANUAL | OCEÂNICA | APÊNDICE I | QUASE AMEAÇADA | NÃO CONSTA
|

Ordem Cetartiodactyla (Infraordem Cetacea)
Los cetáceos son mamíferos placentarios que desarrollaron modificaciones estructurales peculiares en su cuerpo para aumentar la eficiencia hidrodinámica, adaptándose a una existencia totalmente acuática. Además de la morfología, estos animales presentan una serie de adaptaciones fisiológicas y conductuales para la vida en el agua (Di Beneditto et al., 2010). El orden Cetartiodactyla se divide en tres subórdenes: Archaeoceti, Mysticeti y Odontoceti; el primero está representado únicamente por formas fósiles. Los otros dos subórdenes suman un total de 86 especies. En Brasil se han registrado más de 40 especies de cetáceos (Siciliano et al., 2006).
Los odontocetos, o cetáceos provistos de dientes, constituyen el grupo con mayor diversidad de especies, dividiéndose en 10 familias. Algunos de estos animales tienen hábitos costeros, mientras que otros son característicamente oceánicos. Los misticetos, o cetáceos con barbas bucales, se dividen en cuatro familias. Por lo general, las especies de misticetos se reconocen por sus patrones clásicos de migración anual, desplazándose entre las zonas de alimentación, situadas en altas latitudes, y las zonas de reproducción, en bajas latitudes (Di Beneditto et al., 2010). Las especies costeras prefieren aguas menos profundas, situadas sobre la plataforma continental. Pueden encontrarse desde la línea de costa hasta el borde de la plataforma continental, ubicado cerca de la isobata de 200 metros de profundidad. Las especies oceánicas, por su parte, se restringen típicamente al borde de la plataforma continental, al talud y a áreas adyacentes situadas en cuencas oceánicas profundas, con más de 200 metros de profundidad. A pesar de esta clara separación, algunas especies son más versátiles en cuanto a su distribución y pueden habitar tanto en zonas costeras como oceánicas (Siciliano et al., 2006).

Superfamília Mysticeti

Balaenoptera acutorostrata (baleia-minke-anã)
La ballena minke enana (Figura 1) hallada en el océano Atlántico ha sido clasificada recientemente como Balaenoptera acutorostrata (Thomas et al., 2016). Es la especie más pequeña de los misticetos, sin llegar a alcanzar los 10 metros de longitud. La especie alcanza la madurez sexual alrededor de los 6 años y el destete de la cría se produce a los 6 meses (Siciliano et al., 2006). Existen indicios de migración por parte de la especie, que busca aguas más frías durante el verano y aguas tropicales y subtropicales en invierno, aunque se registran avistamientos de la especie en regiones de latitudes más bajas prácticamente durante todo el año (Siciliano et al., 2006). Sus hábitos alimentarios incluyen peces pequeños, calamar argentino, krill y otros pequeños crustáceos (Secchi et al., 2003; Milmann et al., 2018). Según la UICN (2020), Esta Balaenoptera acutorostrata se encuentra en la categoría de «preocupación menor» a nivel mundial.

Figura 1: Balaenoptera acutorostrata
(Fuente: Guía ilustrada de identificación de cetáceos y sirenios de Brasil ICMBio-CMA / MMA).

Balaenoptera bonaerensis (baleia-minke-antártica)
En la década de 1980, Balaenoptera bonaerensis y Balaenoptera acutorostrata fueron clasificadas como especies distintas basándose en diferencias conductuales, morfológicas y genéticas (Siciliano et al., 2006). La ballena minke antártica (Figura 2) se encuentra restringida al hemisferio sur y presenta un patrón migratorio similar al de otras especies de ballenas: busca las aguas más frías de la Antártida para alimentarse y se desplaza a latitudes más bajas para reproducirse durante el invierno (Kasamatsu et al., 1995). Su longitud total puede alcanzar los 10,7 metros y su peso, las 11 toneladas (Siciliano et al., 2006). Su dieta en aguas antárticas se compone principalmente de krill (Euphausia sp.) (Tamura, T. & Konishi, K., 2009). La especie está clasificada como «casi amenazada» por la UICN (2018).

Figura 2: Balaenoptera bonaerensis
(Fuente: Guía ilustrada de identificación de cetáceos y sirenios de Brasil ICMBio-CMA / MMA).

Balaenoptera borealis (baleia-sei)
La ballena sei (Figura 3) se confunde comúnmente con la ballena de Bryde (Balaenoptera edeni) debido a su tamaño y coloración. Su longitud, en la edad adulta, puede alcanzar los 20 metros y su peso, las 30 toneladas. Es la tercera especie de ballena más grande. La madurez sexual se alcanza alrededor de los 10 años de edad, con una gestación de 12 meses y un periodo de cuidado parental de la cría de hasta 7 meses (ICMBio, 2011a). Su distribución se concentra principalmente en zonas tropicales y subtropicales, siendo menor en las regiones polares. Se avista con mayor frecuencia desde embarcaciones, ya que posee hábitos alimentarios algo distintos a los de las demás ballenas. Además de alimentarse de krill (principalmente en el hemisferio sur), también consume copépodos en la superficie (Horwood, 2002). Se encuentra con mayor frecuencia en zonas de talud continental, así como en áreas costeras y en aguas oceánicas profundas. Su estado de conservación a nivel mundial figura como «en peligro» en la Lista Roja de la UICN (2020), clasificación que también se aplica en Brasil según la Ordenanza MMA 444/2014.

Figura 3: Balaenoptera borealis
(Fuente: Guía ilustrada de identificación de cetáceos y sirenios de Brasil ICMBio-CMA / MMA).
Balaenoptera borealis (baleia-sei)

Balaenoptera edeni (baleia-de-bryde)
La ballena de Bryde (Figura 4), como se la conoce popularmente, habita principalmente en aguas tropicales y subtropicales, y rara vez en aguas templadas (Siciliano et al., 2006). Los estudios indican diferencias genéticas entre las ballenas de Bryde, sugiriendo que la especie de menor tamaño (identificada como Balaenoptera edeni) se encuentra en el este del océano Pacífico y en el Índico, mientras que la de mayor tamaño (identificada como Balaenoptera brydei) habita en otras localidades (Wada et al., 2003). La ballena de Bryde puede alcanzar los 15,5 metros de longitud y las 25 toneladas de peso (Siciliano et al., 2006). La edad promedio de madurez sexual es de 11 años y 5 meses. Su alimentación se compone de peces pequeños y crustáceos planctónicos (ICMBio, 2011a). En la costa brasileña, la ballena de Bryde se avista durante todo el año, principalmente en la región de Cabo Frío (Río de Janeiro), habitando zonas con profundidades de entre 20 y 100 metros, donde realiza actividades de alimentación y otras conductas (Maciel et al., 2018). La especie Balaenoptera edeni está clasificada como de «preocupación menor» por la UICN (2017).

Figura 4: Balaenoptera edeni
(Fuente: Guía ilustrada de identificación de cetáceos y sirenios de Brasil ICMBio-CMA / MMA).

Eubalaena australis (baleia-franca-austral)
La ballena franca austral (Figura 5) presenta características bien definidas y fáciles de identificar. Posee callosidades en la cabeza (de forma más redondeada), aletas pectorales con forma de «trapecio» y carece de aleta dorsal. Puede alcanzar una longitud total de 17 metros y un peso de 100 toneladas (Siciliano et al., 2006). Esta especie tiene hábitos migratorios: busca las aguas más cálidas de la costa brasileña durante el invierno para reproducirse y dar a luz a sus crías, con preferencia por zonas costeras protegidas; llega hasta el norte de Santa Catarina, con avistamientos esporádicos en el litoral del sureste de Brasil (Figura II.5.2.C.3.1.5-8). Durante el verano del hemisferio sur, las ballenas francas australes se desplazan a aguas antárticas para alimentarse (Espírito-Santo, 2012). Su dieta se compone principalmente de krill y copépodos (ICMBio, 2011a). Debido a sus hábitos costeros, fue una de las ballenas más cazadas en Brasil. Aunque se avista con mayor facilidad en el sur del país, la población de la especie crece lentamente y está intentando recolonizar antiguos territorios, como la región sureste (ICMBio, 2011a). Su estado de conservación está clasificado como «preocupación menor» por la UICN (2020).

Figura 5: Eubalaena australis
(Fuente: Guía ilustrada de identificación de cetáceos y sirenios de Brasil ICMBio-CMA / MMA).

Megaptera novaeangliae (baleia-jubarte)
La ballena jorobada (Figura 6), como se la conoce popularmente, se identifica fácilmente por sus anchas aletas pectorales y su comportamiento aéreo, que resulta sencillo de observar. En su etapa adulta, alcanza los 16 metros de longitud y llega a pesar hasta 40 toneladas (ICMBio, 2011a). La madurez sexual se alcanza entre los 4 y los 9 años de edad; la gestación dura hasta 12 meses y el intervalo entre partos es de 2 a 3 años (Siciliano et al., 2006).
La ballena jorobada se considera una especie cosmopolita, presente en todos los océanos. En Brasil, existen registros de avistamientos desde Rio Grande do Sul hasta Pará, incluido el archipiélago de Fernando de Noronha (Pinedo et al., 1992; Lodi 1994; Pretto et al., 2009). La mayor concentración de ballenas en la costa brasileña se produce en el archipiélago de Abrolhos durante el invierno del hemisferio sur, zona utilizada para la reproducción y el nacimiento de las crías. Durante el verano, se encuentran en las frías aguas antárticas en busca de alimento (krill y pequeños crustáceos), concretamente en las islas Georgias del Sur (Zerbini et al., 2006). Existen registros que indican que las ballenas jóvenes pueden alimentarse de manera oportunista en aguas brasileñas —en las regiones del sur y sureste— de pequeños crustáceos como los camarones (Danilewicz et al., 2009; Bortolotto et al., 2016). La ballena jorobada está clasificada como de «preocupación menor» por la UICN (2018). La especie está incluida en la Ordenanza 444/2014; sin embargo, la Lista Nacional de Especies de la Fauna Brasileña en Peligro de Extinción de 2018 no incluye a la ballena jorobada.

Figura 6: Megaptera novaeangliae
(Fuente: Guía ilustrada de identificación de cetáceos y sirenios de Brasil ICMBio-CMA / MMA).

Superfamília Odontoceti

Feresa attenuata (orca-pigmeia)
Este delfín, conocido como falsa orca pigmea (Figura 7), mide en promedio 2,5 metros y pesa cerca de 250 kilogramos (Siciliano et al., 2006). Es uno de los cetáceos menos estudiados; por lo tanto, se sabe poco sobre su biología y comportamiento (Elorriaga-Verplancken et al., 2016). Se dispone de escasa información sobre su alimentación, aunque se señalan peces y calamares como sus principales presas (Siciliano et al., 2006). Los pocos registros de avistamientos y varamientos definen a esta especie como pantropical y oceánica (Taylor et al., 2008). Habita en aguas profundas y cálidas, generalmente más allá de la plataforma continental (Braulik, 2018a). En Brasil, se tiene constancia de algunos varamientos y registros de avistamiento (Moura et al., 2010). No existen indicios de mortalidad a gran escala ni de declive poblacional; por consiguiente, la especie figura en la Lista Roja de la UICN bajo la categoría de «preocupación menor» (Braulik, 2018).

Figura 7: Feresa attenuata
(Fuente: Guía ilustrada de identificación de cetáceos y sirenios de Brasil ICMBio-CMA / MMA).


Globicephala macrorhynchus (baleia-piloto-de-peitorais-curtas)
Este cetáceo puede alcanzar los 6 metros de longitud y pesar más de 3,5 toneladas. Su alimentación se compone de peces, principalmente oceánicos, y cefalópodos (Siciliano et al., 2006). Es una especie con una amplia distribución en aguas tropicales y templadas de todo el mundo, generalmente en aguas profundas (Minton et al., 2018). En Brasil, la ballena piloto de aleta corta (Figura 8) aparentemente limita su distribución al estado de São Paulo, donde los registros de *G. melas* son más abundantes (Siciliano et al., 2006). En la Cuenca de Campos y sus alrededores, existen registros de varamientos en Espírito Santo y en la Región de los Lagos, Río de Janeiro (Siciliano et al., 2006).

Figura 8: Globicephala macrorhynchus
(Fuente: Guía ilustrada de identificación de cetáceos y sirenios de Brasil ICMBio-CMA / MMA).

Grampus griseus (golfinho-de-Risso)
El delfín de Risso (Figura 9) alcanza una longitud media de 3,8 metros y su peso puede llegar a los 500 kilogramos (Siciliano et al., 2006). Es una especie de amplia distribución que habita en aguas tropicales y templadas de los océanos Atlántico, Pacífico e Índico. Estos delfines parecen utilizar el talud continental como hábitat, aunque también se presentan en menores densidades en aguas oceánicas y continentales (Kiszka & Braulik, 2018c). Los delfines de Risso se alimentan principalmente de cefalópodos mesopelágicos y bentónicos, incluidos calamares y pulpos (Cockroft et al., 1993). En la cuenca de Campos se han observado alimentándose de peces junto a una plataforma petrolífera (Siciliano et al., 2006). Su estado de conservación se clasifica como «preocupación menor» (IUCN, 2020) (Kiszka & Braulik, 2018c).

Figura 9: Grampus griseus
(Fuente: Guía ilustrada de identificación de cetáceos y sirenios de Brasil ICMBio-CMA / MMA).

Kogia breviceps (cachalote-pigmeu)
El cachalote pigmeo (Figura 10) es una especie que se confunde fácilmente con el cachalote enano (*Kogia sima*) debido a sus características físicas cuando se observa en el agua; sin embargo, el cachalote pigmeo presenta un tamaño considerablemente mayor, alcanzando más de 4 metros de longitud y 400 kilogramos (Caldwell et al., 1971). Su distribución abarca aguas templadas, tropicales y subtropicales de todos los océanos, con preferencia por aguas oceánicas frente a las continentales. En Brasil, los registros de varamientos se extienden desde Rio Grande do Sul hasta Paraíba (Siciliano et al., 2006). Forman pequeños grupos sociales de hasta 6 individuos y no suelen interactuar con embarcaciones ni acercarse a ellas. Su dieta se compone principalmente de calamares oceánicos, aunque también pueden consumir crustáceos y peces pelágicos (Siciliano et al., 2006; Santos et al., 2006; Beatson, 2007). Posiblemente debido a su hábito más oceánico, la especie está clasificada como «datos insuficientes» por la UICN (2008).

Figura 10: Kogia breviceps
(Fuente: Guía ilustrada de identificación de cetáceos y sirenios de Brasil ICMBio-CMA / MMA).

Orcinus orca (orca)
La orca (Figura 11) presenta características fáciles de identificar en el mar, como una gran aleta dorsal que puede alcanzar 1,8 metros (en los machos). Su longitud corporal puede llegar hasta los 10 metros y su peso hasta las 10 toneladas (Siciliano et al., 2006). Su presencia abarca desde aguas costeras hasta el océano profundo, en todos los océanos y mares, incluidas las regiones polares (Forney & Wade 2006; Siciliano et al., 2006). Se alimentan de una variedad de especies de vertebrados e invertebrados, incluidos otros mamíferos marinos, aves marinas, peces, tiburones, calamares y tortugas (Jefferson et al., 1991). Existen registros de orcas alimentándose de cadáveres de cetáceos y, más recientemente, atacando a zifios (*Mesoplodon* spp.) vivos frente a las costas de Australia (Wellard et al., 2016). Actualmente está clasificada como especie con «datos insuficientes», ya que no cumple con ninguno de los criterios de la Lista Roja de la UICN, dado que son muy abundantes y están ampliamente distribuidas (Reeves et al., 2017).

Figura 11: Orcinus orca
(Fuente: Guía ilustrada de identificación de cetáceos y sirenios de Brasil ICMBio-CMA / MMA).

Peponocephala electra (golfinho-cabeça-de-melão)
El delfín de cabeza de melón (Figura 12) mide en promedio 2,5 metros de longitud y pesa 275 kilogramos en la edad adulta. Las hembras alcanzan la madurez sexual alrededor de los 11 años y la gestación dura 12 meses. Se encuentra en aguas tropicales y templadas de todo el mundo, entre los 40º N y los 35º S, asociada a aguas más profundas (Perryman, 2008). En ocasiones se les avista más cerca de la costa en lugares donde la plataforma continental es más estrecha (Taylor et al., 2008a). Se han registrado varamientos masivos de esta especie en Brasil (Lodi et al., 1990). Su estado de conservación según la UICN es de «preocupación menor» (IUCN, 2020).

Figura 12: Peponocephala electra
(Fuente: Guía ilustrada de identificación de cetáceos y sirenios de Brasil ICMBio-CMA / MMA).

Physeter macrocephalus (cachalote)
El cachalote (Figura 13) es el odontoceto de mayor tamaño registrado, pudiendo alcanzar los 18 metros de longitud y pesar 18 toneladas (Siciliano et al., 2006). Su característica más distintiva es el tamaño de la cabeza, que puede representar un tercio de la longitud total del cuerpo. Su soplo se dirige hacia la izquierda, lo que facilita su identificación a distancia. Su estructura social varía desde machos solitarios hasta grupos de hasta 50 individuos (Siciliano et al., 2006). Su distribución se considera cosmopolita, abarcando desde los trópicos hasta las regiones polares. Estos animales están presentes en el Atlántico Sur, tanto en registros de varamientos como en avistamientos en la región de los Lagos, Río de Janeiro (Siciliano et al., 2006). El cachalote está clasificado a nivel mundial como «vulnerable» en la Lista Roja (IUCN, 2008), así como en Brasil, según la Ordenanza MMA 444/2014.

Figura 13: Physeter macrocephalus
(Fuente: Guía ilustrada de identificación de cetáceos y sirenios de Brasil ICMBio-CMA / MMA).

Pontoporia blainvillei (toninha)
La tonina (Figura 14), también conocida como franciscana, es la especie de cetáceo más amenazada del litoral brasileño y la de menor tamaño. En su etapa adulta alcanza aproximadamente 1,75 metros (Siciliano et al., 2006). Su distribución es endémica y estrictamente costera, extendiéndose únicamente a lo largo de la costa oriental de América del Sur (Brasil, Uruguay y Argentina), desde el norte del golfo San Matías, en la región central de Argentina, hasta Espírito Santo, en el sureste de Brasil (Siciliano, 1994; Crespo et al., 1998); habita normalmente en áreas de menos de 30 m de profundidad (Siciliano et al., 2006), con registros poco frecuentes hasta los 60 m (Danilewicz et al., 2009). A lo largo de su área de distribución se han identificado dos vacíos de presencia donde no se han observado estos animales: uno entre el sur y el centro del estado de Río de Janeiro y otro en el sur del estado de Espírito Santo (Azevedo et al., 2002; Siciliano et al., 2002; Secchi et al., 2003; Danilewicz et al., 2012). El aislamiento genético entre poblaciones ha llevado a los investigadores del Plan Nacional para la Conservación de la Tonina (ICMBio, 2010) a diferenciar las áreas de manejo para la especie (FMA). Debido a su distribución costera, su carácter endémico y los elevados niveles de mortalidad accidental en redes de pesca, está clasificada como «vulnerable» por la UICN, aunque en algunas listas locales figura como «en peligro de extinción» (Siciliano et al., 2006; Zerbini et al., 2017) o «en peligro crítico», según la Ordenanza MMA 444/2014.

Figura 14: Pontoporia blainvillei
(Fuente: Guía ilustrada de identificación de cetáceos y sirenios de Brasil ICMBio-CMA / MMA).

Pseudorca crassidens (falsa-orca)
La falsa orca (Figura 15) presenta una coloración totalmente oscura en todo el cuerpo. Su longitud puede alcanzar los 10 m y su peso aproximado es de 1300 kg (Siciliano et al., 2006). Su dieta se basa fundamentalmente en peces y cefalópodos (Alonso et al., 1999). Existen registros de ataques a delfines heridos o desorientados —capturados accidentalmente y recién liberados de redes atuneras—; sin embargo, este comportamiento alimentario se ha caracterizado como oportunista (Baird, 2018a). Habitan en aguas tropicales y templadas, desplazándose en busca de aguas más cálidas y frecuentando generalmente zonas de mayor profundidad (Baird, 2018a). En el Atlántico Sur, la especie se encuentra desde Argentina hasta la línea del ecuador. Debido a su preferencia por peces de alto valor para el consumo humano, como el atún, a menudo resulta capturada accidentalmente en operaciones de pesca industrial. Por ello, la UICN ha clasificado su estado de conservación y amenaza como «casi amenazada» (Baird, 2018b).

Figura 15: Pseudorca crassidens
(Fuente: Guía ilustrada de identificación de cetáceos y sirenios de Brasil ICMBio-CMA / MMA).

Sotalia guianensis (boto-cinza)
Este delfín, conocido como *boto-cinza* (Figura 16), es típicamente costero, puede alcanzar algo más de 2 metros de longitud y alcanza la madurez sexual alrededor de los seis (06) años de edad (Barbosa & Barros, 2006; Di Beneditto & Ramos, 2004). Sus hábitos alimentarios incluyen peces marinos y estuarinos (como peces demersales y pelágicos), cefalópodos, camarones y cangrejos (Rosas et al., 2010; Santos et al., 2002; Flores y da Silva, 2009). La especie *Sotalia guianensis* es endémica del océano Atlántico y habita la región costera desde el norte de Santa Catarina (Brasil) hasta Honduras, asociándose generalmente a desembocaduras de ríos y estuarios (Siciliano et al., 2006). Su estado de conservación ha sido clasificado como «casi amenazada» por la UICN (2020) y como «vulnerable» según la Ordenanza MMA 444/2014.

Figura 16: Sotalia guianensis
(Fuente: Guía ilustrada de identificación de cetáceos y sirenios de Brasil ICMBio-CMA / MMA).

Stenella frontalis (golfinho-pintado-do-Atlântico)
El delfín manchado del Atlántico (Figura 17) puede alcanzar una longitud media de 2,3 metros y pesar 145 kilogramos (Siciliano et al., 2006). Este delfín es endémico del océano Atlántico y su distribución está asociada a regiones templadas y tropicales. En Brasil, se asocia a la plataforma continental, entre los 30 y los 1000 metros de profundidad, concentrándose la mayoría de los registros hasta los 200 metros (Siciliano et al., 2006). Su registro más meridional parece situarse en la región norte de la cuenca de Campos, siendo muy frecuente la observación de la especie en esta área (Siciliano et al., 2006). Se alimenta principalmente de peces y calamares que captura en el fondo o en la columna de agua. La especie fue clasificada como «datos insuficientes» (DD) en la Lista Roja de la UICN en 2008 y sigue presentando escasez de datos en gran parte de su área de distribución, especialmente en África Occidental. Sin embargo, dada su amplia distribución y abundancia moderada, y ante la ausencia de pruebas de amenazas, el delfín manchado del Atlántico fue reevaluado y clasificado en la categoría de «preocupación menor» (Braulik & Jefferson, 2018).

Figura 17: Stenella frontalis
(Fuente: Guía ilustrada de identificación de cetáceos y sirenios de Brasil ICMBio-CMA / MMA).

Stenella longirostris (golfinho-rotador)
El delfín girador (Figura 18) puede alcanzar, en su etapa adulta, 2,4 metros de longitud y pesar 80 kilogramos (Siciliano et al., 2006). Actualmente se conocen cuatro subespecies de Stenella longirostris: S. longirostris longirostris, S. longirostris centroamericana, S. longirostris orientalis (océano Pacífico) y S. longirostris rosiventris (Asia). En Brasil, se considera que la subespecie presente es S. longirostris longirostris (Siciliano et al., 2006; Committee on Taxonomy, 2018). El estado de conservación de la especie Stenella longirostris es de «preocupación menor» (IUCN, 2020).

Figura 18: Stenella longirostris
(Fuente: Guía ilustrada de identificación de cetáceos y sirenios de Brasil ICMBio-CMA / MMA).

Steno bredanensis (golfinho-de-dentes-rugosos)
El delfín de dientes rugosos (Figura 19), Steno bredanensis, se diferencia de otros delfines por la ausencia de una demarcación clara entre el melón y el rostro (ICMBio, 2011b). Este delfín puede alcanzar los 2,7 metros de longitud y pesar 155 kilogramos (Siciliano et al., 2006). La madurez sexual se alcanza a los 14 años en los machos y a los 10 años en las hembras (Miyazaki & Perrin, 1994). Habita en todos los océanos tropicales y templados. En Brasil está presente a lo largo de todo el litoral, siendo Rio Grande do Sul su límite de distribución más austral en el Atlántico Sur (Siciliano et al., 2006). Su alimentación se compone de peces y calamares. Los estudios sobre su dieta refuerzan la presencia de la especie en la plataforma continental (Santos & Haimovic, 2001). Según la clasificación de la UICN (2008), se encuentra en la categoría de «preocupación menor».

Figura 19: Steno bredanensis
(Fuente: Guía ilustrada de identificación de cetáceos y sirenios de Brasil ICMBio-CMA / MMA).

Tursiops truncatus (golfinho-nariz-de-garrafa)
El delfín mular (Figura 20) es una especie cosmopolita que se encuentra en regiones costeras y oceánicas de clima templado y tropical (Wells & Scott, 1999). En Brasil, existen registros de T. truncatus desde la desembocadura del río Amazonas hasta Rio Grande do Sul (Siciliano et al., 2006), habitando tanto en regiones costeras (Daura-Jorge et al., 2012) como oceánicas (Baracho et al., 2008; Ott et al., 2009). Los delfines mulares pueden alcanzar hasta 4 metros de longitud y pesar 450 kilogramos (Siciliano et al., 2006). Su dieta incluye peces y calamares, y se les considera oportunistas, ya que depredan aquello que es más abundante en la región (Siciliano et al., 2006). La especie Tursiops truncatus está clasificada a nivel mundial como de «preocupación menor» (IUCN, 2020).

Figura 20: Tursiops truncatus
(Fuente: Guía ilustrada de identificación de cetáceos y sirenios de Brasil ICMBio-CMA / MMA).

Ziphius cavirostris (baleia-bicuda-de-Cuvier)
Los zifios (Figura 21), que pertenecen a la familia Ziphiidae, forman parte de la superfamilia Odontoceti. Son animales que habitan zonas más oceánicas y, por ello, son menos conocidos. La mayor parte de los estudios se realiza tras varamientos de estos animales en las playas. Su dieta se basa fundamentalmente en calamares (Siciliano et al., 2006). Ziphius cavirostris presenta una amplia distribución en aguas profundas de todos los océanos, desde los trópicos hasta las regiones polares de ambos hemisferios (Taylor et al., 2008b). Existen registros de varamientos de esta especie en el litoral de Espírito Santo (Mayorga et al., 2010). Según la clasificación de la UICN, se considera una especie de «preocupación menor» (Taylor et al., 2008b).

Figura 21: Ziphius cavirostris
(Fuente: Guía ilustrada de identificación de cetáceos y sirenios de Brasil ICMBio-CMA / MMA).
